26 de abril de 2020

Adiós, Mariposa lectora


Cuando una puerta se cierra, una ventana se abre; o al menos eso es lo que se dice ¿no?

Bueno, esta vez soy yo misma quien cierra una puerta y no una de la que no haya disfrutado, si no una de la que me siento muy orgullosa, con la que he conseguido conocer a gente maravillosa y, que aunque deje su puerta cerrada, sus ventanas siempre estarán abiertas para poder mirar todas las cosas bonitas que siguen dentro.

En agosto de 2019 decidí crear el Blog de La mariposa lectora, tal vez un proyecto demasiado ambicioso, ya que con ello se tenía que crear un nuevo Instagram, Facebook y todas las redes sociales que conlleva querer tener una buena difusión, y así, poder llegar al máximo de lectores, escritores, editoriales y todos los que quisieran pasarse por él, pero ¿me sentía realmente a gusto?

No os voy a engañar, porque de esa manera, me estaría engañando a mi misma y la verdad, no sirve de nada.

Al principio lo tomé con mucho entusiasmo, con una ganas locas de poder compartir con todos lo que me parecían todas y cada una de las lecturas de las que disfrutaba; pero... algo deja de ser divertido cuando dejas de disfrutar con ello; y eso es lo que me pasó con este blog.

Mis rutinas diarias, desde primera hora de la mañana cuando despertaba, era tener listas todas las portadas para poder compartirla en los Stories de Instagram y facebook, porque si no lo hacía, pensaba que los lectores, autores y editoriales dejarían de pensar que yo podía ofrecerles algo que les fuera necesario para que me tomaran en cuenta... Ese fue el primer error de todos...

La idea por la que decidí empezar el blog era porque quería contar como me sentía cada vez que terminaba una lectura, recomendarla, hablar con otras personas que la hubieran leído también, pero...no, aquello se me fue de las manos.

Esta cuarentena me está sirviendo para mucho: disfrutar de a familia, escribir, ver series y películas y lo mejor de todo... PONER EN ORDEN TODAS MIS IDEAS.

Por eso, desde este momento, el blog de La mariposa lectora, aunque no lo cerraré porque creo que las lecturas que hice, mis opiniones y todo lo que sentí con ellas, deben de seguir ahí para quien quiera leerlas, pero si que cerraré las redes sociales asociadas a ella... Hoy me toca subir el cartelito y decir un adiós, porque sí es una despedida a uno de los tantos proyectos que hay que dejar partir si no te hacen sentir lo que tu esperabas.



No lo tomo como un fracaso, en absoluto, si no como en un aprendizaje de todo lo bueno que está por llegar, porque seguiré escribiendo reseñas de libros, cuando quiera y como quiera, pero en este blog, e el mio, el que no me ata a ninguna responsabilidad, el que actualizaré cuando sienta que tengo que hacerlo y lo necesite para sacar de dentro todo lo que en ese momento me nazca desde lo más hondo de mi alma.

Así que, si quieres echarle un vistazo, ahí lo tienes, para ti, pero no volverá a ser actualizado, no lo necesita, yo...no lo necesito.



Tengo un par de amigas y cuando he tomado esta decisión, antes de llevarla a cabo, he querido consultarlo con ellas. A veces, las voces ajenas a tu cabeza dan sabios consejos, así qué, ahí fui...

—Chicas... he decidido cerrar La mariposa lectora.

Isa, mi toto malagueña, la que se parte conmigo (o de mí) cada vez que le digo «no me da la vida» me ayudaba en todo lo que podía, buscando portadas que se me escapaban, recordándome que no se me olvidara subir lo que había preparado, porque el estrés del trabajo, la casa, las niñas, escribir y el empezar a sentirme obligada a que el blog funcionara 24 horas al día 7 días de la semana, me hacía ser Dory en sus peores momentos, me ha respondido:

—Como veas, nena, ya sabes que lo que necesites, aquí me tienes.
—Menos es más, tantas obligaciones lo unico que estaba consiguiendo es que no hicieras nada porque no disfrutabas.

Esta ultima era Pili, mi chica de las mil caras (y lo digo porque es una maga con el maquillaje y el último que hizo de Dobby aun me tiene fascinada), que aunque lleva poco a mi lado, me ha demostrado que está ahí, mucho más incluso, que personas que amigas que llevan años a mi lado, así que, lo que más me ha importado del comentario de ambas, es que me apoyan, que sé que me embarque en lo que me embarque, ahí estarán para hacer conmigo todas y cada una de las locuras.

Así que con esa ayuda, ese menos es más y, que no quiero dejar de compartir todo lo que me de la gana:


  • Subiré reseña cuando me de la gana.
  • Haré con mi blog lo que quiera sin sentir que las obligaciones me quiten la pasión.
  • Escucharé a esas voces fuera de mi cabeza que me apoyan en todas y cada una de mis locuras.
  • Seguiré siendo yo.
No pares hasta que estés orgulloso


La mariposa lectora vuela, desplegando sus alas rosadas, siendo libre para dejar que yo lo sea también.





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