Vaya chapa parece que os voy a dar con este post, pero nada más lejos de la realidad... solo vengo a contaros cositas de mi «nueva rutina» ya que el pasado lunes mi ciudad pasó a Fase 2, como el cincuenta o casi por ciento del país y tocó abrir la tienda donde trabajo. Si alguien aún no lo sabe (cosa que me parece rara), me considero friki y trabajo en una tienda de videojuegos desde hace ya catorce años (como pasa el tiempo, porfaplis)
Me enrollo con tonterías y no cuento nada... pero yo siempre me elegía a Mario o a Toad (xD)
Lo que os iba contado. El lunes me reincorporé a mi trabajo, con un ERTE parcial, ya que aún no volvemos a pleno rendimiento, por eso de que aún hay demasiado despistado suelto y no sabe que lo que estamos pasando es una pandemia, que es una cosa que hay que tenerla en cuenta. Nuestro aforo es limitado a 9 personas (contándome a mí) y hay muchos que no saben contar o las normas no van con ellos, así que estos dos días han sido estresantes y eso (que es lo que quiero contaros desde el principio) llevo toda una semana organizando mi vuelta al trabajo.
Mi cuarentena en 6 pasos:
- Ser madre y disfrutarlo como no he podido hacerlo desde que mi grande nació hace casi 11 años.
- Ser la profe de mis hijas. De aquí estoy segura de que salimos muchas madres con el titulo de magisterio bajo el brazo.
- Ser esposa, amiga, amante y feliz a tiempo completo. Porque si antes tenía claro que estaba enamorada de mi marido (y eso que ya son dieciséis años juntos
si lees esto eres tú el que me aguantas y tengo que reconocerlo), ahora sé que lo que siento por él no tiene palabras para describirlo, porque bendita paciencia tiene conmigo. - Escribir. Escribir mucho y disfrutarlo.
- Por fin tener mi casa al día y sentarme en el sofá (5 minutos) y no sufrir porque el tele tiene polvo.
- Disfrutar de esos momentos sencillos e insignificantes que antes pasaban desapercibidos:
- (modo friki on) Una mañana de risas con tu peque porque tienes más construcciones en el Animal Crossing que ella (modo friki off)
- Tener conversaciones con tu mayor y darte cuenta de que la edad del pavo entra antes y que lo mismo te sacas una licencia de armas (por si acaso)
- Ver esas series que no te daban tiempo.
- Maratones de cines para ver de nuevo Harry Potter y no se cuantas sagas más.
- Dibujar, bailar, cantar. DISFRUTAR.
La vuelta al trabajo me va a quitar mucha de esas cosas, o eso es lo que pensaba hace una semana, cuando la Fase 2 estaba más cerca y te vas dando cuenta de que trabajas de tarde y ya no vas a ver películas con tus hijas, pero te regañas a ti misma y dices que no, que para algo el domingo es un día de descanso y con esto de la reducción de jornada provisional, tengo dos días libres más a la semana, como hoy, que me permito escribiros.
Un problema solucionado, a por mi siguiente cosa que no quiero perder de esta cuarentena.
Disfrutar de mis hijas y mi marido queda descartado, pero en modo positivo, eso lo voy a seguir haciendo así me tenga que quitar horas de sueño para estar con ellos. La casa, pues seguiré o al menos lo intentaré por las mañanas mientras soy profe, madre y esposa, seguir como hasta ahora, si lo he hecho ¿por qué no voy a poder seguir haciéndolo?
Y por último, la que si voy a tener que sacrificar un poco, pero es que no me queda otra, aunque me duela en el alma y sí, sabéis que soy escritora y os he dicho que he escrito, he escrito mucho en esta cuarentena y ahora, si me quito horas de sueño para estar con mis hijas, me va a costar quitarme más para escribir, pero algún apaño se hará.
No soy de las personas que se pongan un horario para escribir, aunque durante esta cuarentena si que había cogido una rutina para para hacerlo y mientras mi marido esté en casa tele-trabajando, voy a intentar mantenerla: levantarse a las 7:30 am cada día, preparar los deberes del cole (imprimirlos y saber de que van antes de que mis hijas me cojan con las bragas bajadas) y ya, hasta las nueve y media aproximadamente, aunque me queden veinte minutos, abrir mi documento de word (#proyectoDesastre está siendo demasiado especial) y escribir lo que he pensado durante esos cinco minutos que estás preparando la comida, en la ducha o el rato que te dejen libre los clientes. Soy escritora de brújula, pero a veces hay que tirar un poco de mapa para salir adelante.
No, no es fácil ser escritora en una cuarentena y menos con dos niñas en casa que requieren tu atención constantemente, que te quitan piden el ordenador para hacer los deberes porque el tuyo es mejor que el portátil que le trajeron los reyes (en verdad es que no quiere mezclar trabajo con placer). No es fácil, pero si placentero.
Con toda esta chapa que te he dado, lo único que te quiero decir es que la vida son instantes. Esos momentos que parecen tan insignificantes que cuando pasan los años, echas la vista atrás, te das cuenta de que no los disfrutaste como se merecían y yo se que escribir, para muchas personas, puede parecerle un simple hobbie. Los respeto, pero para mi es mucho más que eso.
Escribir es placer.
Es libertad.
Es viajar.
Es ser feliz y respirar.
Escribir es como todo lo contrario a ese viaje que tanto llevas planeando y no lo haces por falta de tiempo, dinero o lo que sea, porque yo sigo sin tener esas cosas, pero viajo con cada palabra que escribo.
Barcelona, Galicia, Brooklyn, Texas, Los Angeles.
Disfruta con lo que haces. Disfruta de los momentos sencillos, delicados y tuyos. Con tu familia, amigos o con quien quieras, pero disfrutalos.
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